miércoles, 12 de diciembre de 2018

Los «Cinco Ojos» contra Huawei

Los «Cinco Ojos» contra Huawei


Washington solicitó al gobierno de Canadá el arresto de Meng Wanzhou (ver foto) y su extradición a ‎Estados Unidos. Meng Wanzhou, directora financiera de Huawei e hija del fundador de ese ‎gigante chino de las telecomunicaciones, fue arrestada en Canadá el 6 de diciembre de 2018. ‎
La guerra que Washington ha iniciado contra Huawei tiene muchas justificaciones que sólo sirven ‎de fachada para esconder la verdadera razón de la embestida del gobierno de Estados Unidos ‎contra esa importante empresa china. ‎
La verdadera causa es que Huawei utiliza un sistema de encriptación que impide a la NSA [1] estadounidense interceptar los ‎teléfonos móviles de esa marca china. ‎
Fuera del mundo occidental, los gobiernos y servicios secretos de numerosos países han ‎comenzado a equiparse con material de telecomunicaciones de la marca china Huawei para ‎garantizar la confidencialidad de sus comunicaciones. ‎
Las justificaciones de fachada han ido, según el momento, desde problemas en materia de ‎propiedad intelectual hasta vínculos comerciales con Irán y Corea del Norte o supuestas ‎violaciones de las reglas en materia de competitividad comercial, afirmando que esa ‎empresa recibe subvenciones del Estado chino. ‎
Los países miembros del sistema de espionaje anglosajón conocido como los “Cinco Ojos” –‎Australia, Canadá, Estados Unidos, Nueva Zelanda y Reino Unido–, grandes consumidores de ‎equipos de telecomunicación que utilizan precisamente para espiar las telecomunicaciones ‎mundiales, han comenzado a excluir a Huawei de sus licitaciones. ‎
[1] La NSA ‎‎(National Security Agency) es la agencia de inteligencia estadounidense que se encarga de espiar ‎las telecomunicaciones a nivel mundial. El trabajo de espionaje de la NSA salió ‎súbitamente a la luz pública en 2013, cuando uno de sus empleados –Edward Snowden– denunció ‎públicamente las actividades de la NSA, que espía incluso las telecomunicaciones de países y ‎gobiernos aliados de Estados Unidos. Nota de la Red Voltaire.

Video de Juego de familia


¿Quiere castigar a un Estado? Sólo diga ‎que es “terrorista”

¿Quiere castigar a un Estado? Sólo diga ‎que es “terrorista”‎

Las nuevas sanciones unilaterales de Estados Unidos contra Irán, Rusia y Siria ‎se agregan a las ya adoptadas antes contra esos mismos países. Este conjunto ‎constituye ahora el embargo más duro de la Historia. Esas sanciones están organizadas ‎de manera totalmente ilegal a la luz de la Carta de las Naciones Unidos. En realidad ‎son armas de guerra concebidas para matar. ‎
| 27 de noviembre de 2018

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El secretario de Defensa James Mattis (a la izquierda) junto al secretario del Tesoro Steven ‎Mnuchin.‎
Cuando viajó a Moscú, el 8 de noviembre, el embajador estadounidense James Jeffrey tenía como ‎misión explicar la preocupación de Estados Unidos ante la expansión de la influencia iraní en el ‎mundo árabe (Arabia Saudita, Bahréin, Irak, Líbano, Siria y Yemen). En lo adelante, Washington ‎prefiere plantear esta cuestión en términos geoestratégicos en vez de religiosos (antes aludía a la ‎oposición entre chitas y sunnitas), precisamente ahora que Teherán organiza su defensa nacional ‎alrededor de los puestos avanzados chiitas árabes. ‎
Moscú concibió entonces la idea de negociar por Teherán una flexibilización de las sanciones ‎unilaterales estadounidenses a cambio de una retirada militar iraní del escenario sirio. ‎El presidente ruso Vladimir Putin confirmó su propuesta, no sólo a su homólogo estadounidense ‎sino también al primer ministro israelí, en ocasión de la estancia de los tres en París, durante la ‎conmemoración del centenario del fin de la Primera Guerra Mundial, el 11 de noviembre. ‎
El presidente de la Federación Rusa trató de convencer a sus interlocutores occidentales de que ‎era preferible que Rusia se quedara sola en Siria, en vez de tener allí un tándem irano-ruso. Pero ‎no podía afirmar que Irán tiene suficiente autoridad sobre el Hezbollah libanés –como afirman ‎Washington y Tel Aviv– como para ordenar a esa formación de la resistencia libanesa retirarse ‎también de Siria. ‎
Por toda respuesta, Washington anunció, 9 días después, el onceno tren de sanciones unilaterales ‎que adopta contra Rusia desde agosto de este año. Estas nuevas sanciones vinieron ‎acompañadas de un discurso ridículo donde se afirma que Rusia e Irán organizaron en conjunto ‎un tráfico para mantener en el poder al presidente sirio Bashar al-Assad y hacer posible el control ‎persa sobre el mundo árabe. ‎
Esa retórica, que todos creían definitivamente abandonada, presenta a 3 países –la Federación ‎Rusa, la República Árabe Siria y la República Islámica de Irán– como máquinas al servicio de ‎‎3 personas –Vladimir Putin, Bashar al-Assad y Alí Khamenei), unidos los tres por un mismo odio ‎contra sus pueblos respectivos. Se ignora olímpicamente el masivo apoyo popular que esos tres ‎líderes tienen en sus países, precisamente en momentos en que Estados Unidos se ve cada vez ‎más profundamente dividido como país. ‎
No vamos a detenernos en la absurda afirmación que pretende hacernos creer que Rusia ‎contribuye a la conquista del mundo árabe por los persas.‎
Según el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, quien anunció las nuevas ‎sanciones unilaterales estadounidenses el 20 de noviembre, esas medidas son sólo la parte ‎económica de la guerra ya iniciada, pero «castigan» las «atrocidades» de esos tres ‎‎«regímenes».
No es casual que esas sanciones lleguen precisamente en este momento. ‎Está comenzando el invierno y esas sanciones apuntan al aprovisionamiento del pueblo sirio en ‎petróleo refinado, necesario para la producción de electricidad y para calentar las casas. ‎
Está de más recordar aquí que los tres países objeto de esas nuevas sanciones niegan haber ‎cometido las «atrocidades» que se les atribuyen, mientras que Estados Unidos proclama ‎actualmente la continuación de la guerra que inició en Afganistán, en Libia y en Siria. ‎

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Las nuevas sanciones estadounidenses no cuentan con el aval del Consejo de Seguridad de la ONU ‎sino que fueron adoptadas única y exclusivamente por decisión de Estados Unidos. No son ‎sanciones legales a la luz del derecho internacional porque –para hacerlas realmente letales– ‎Washington está tratando de obligar otros Estados a asociarse a ellas, lo cual constituye una ‎amenaza contra los países que son objeto de esas sanciones y, por ende, una violación de la Carta ‎de las Naciones Unidas. ‎
Está de más precisar aquí que Estados Unidos tiene el derecho soberano de negarse a comerciar ‎con quién le parezca. Pero no tiene derecho ejercer presión sobre terceros países para perjudicar ‎a las naciones que no le agradan. El Pentágono afirmaba en el pasado que maltratando a una ‎nación podía lograrse que el pueblo derrocara a sus gobernantes. Ese argumento sirvió de ‎justificación teórica tanto al bombardeo que devastó la ciudad alemana de Dresde –durante la ‎Segunda Guerra Mundial– como al interminable bloqueo económico contra Cuba, durante la ‎guerra fría. Sin embargo, en 75 años nunca, absolutamente nunca se ha logrado justificar esa ‎teoría con hechos. Actualmente, el Pentágono ve la adopción de sanciones contra una nación ‎exactamente como un arma. Los embargos están concebidos, a sabiendas, para matar civiles. ‎
El conjunto de disposiciones instauradas contra Irán, Rusia y Siria constituye el más importante ‎sistema de asedio de toda la Historia [1]. Es evidente que no son medidas ‎económicas sino una acción militar aplicada en el ámbito económico. Con el tiempo, esas ‎sanciones divirán de nuevo el mundo en dos partes, como en la época de la rivalidad entre ‎Estados Unidos y la URSS. ‎
El secretario del Tesoro Mnuchin insistió mucho en el hecho que estas sanciones apuntan ‎ante todo a interrumpir la venta de hidrocarburos, o sea a privar esos países –en principio ‎exportadores de petróleo– de su principal fuente de financiamiento. ‎
Veamos el mecanismo que describió Steven Mnuchin:‎
- Siria no puede refinar su petróleo desde que sus refinerías fueron destruidas por el Emirato ‎Islámico (Daesh) y por los bombardeos de la coalición internacional (encabezada por ‎Estados Unidos y creada supuestamente para luchar contra Daesh).
- Hace 4 años que Irán aprovisiona Siria con petróleo refinado, violando así las sanciones ‎unilaterales estadounidenses adoptadas anteriormente. Ese petróleo llega a Siria a través de ‎compañías occidentales que trabajan para la empresa pública rusa Promsyrioimport. Esta última ‎es remunerada por la compañía privada siria Global Vision Group, que a su vez cuenta con apoyo ‎financiero de la empresa iraní Tabir Kish Medical and Pharmaceutical.
- Finalmente, Global Vision Group entrega parte de los fondos que recibe de Irán‎ al Hezbollah libanés y ‎al Hamas. ‎
Todo lo anterior es puro cuento:‎
- La coalición internacional tiene como objetivo (al menos oficialmente) luchar contra Daesh. ‎Sin embargo, numerosos testimonios recogidos durante los 4 últimos años denuncian que la ‎coalición internacional bombardeaba a los yihadistas de Daesh sólo cuando salían de la región que ‎el Pentágono les había asignado (conforme al mapa publicado por la periodista Robin Wright). ‎Pero les lanzaba alijos de armas en paracaídas para que pudieran conservar el control de la ‎región a ellos asignada. En definitiva, los yihadistas y la coalición internacional proestadounidense ‎‎[encabezada por Estados Unidos] se dedicaron juntos a destruir las refinerías sirias.
- ¿Para qué implicar al gobierno ruso en el transporte de un petróleo proveniente de ‎las refinerías iraníes hacia los puertos sirios?‎
- ¿Por qué tendría Irán que pasar por Siria para enviar dinero al Hezbollah libanés y al Hamas?‎
- ¿Por qué facilitaría Siria la entrega de fondos iraníes al Hamas, organización palestina cuyos ‎dirigentes son miembros de la Hermandad Musulmana y que además le está haciendo la guerra?‎
El secretario del Tesoro Steven Mnuchin ni siquiera se toma el trabajo de explicar mucho. Para él ‎todo es muy simple: Siria es criminal, Rusia es su cómplice mientras que Irán, el Hezbollah y el ‎Hamas son todos «terroristas». Eso es lo importante. La palabra «terrorista» pone fin a toda ‎discusión o reflexión. ‎
Hay un proverbio francés que sentencia: «Quien quiere matar a su perro, dice que tiene rabia». Asi ‎que no podemos esperar que haya lógica en la respuesta del secretario del Tesoro de Estados Unidos a ‎la propuesta de mediación del presidente Putin. ‎
Estados Unidos está retirando poco a poco sus tropas de los conflictos en los que estaban ‎implicadas. Y las sustituyen con mercenarios reclutados localmente (los yihadistas) y con la ‎adopción de sanciones económicas, la versión moderna del asedio medieval. ‎

[1] En la Edad Media, la cristiandad admitía las guerras entre ‎los ejércitos de los soberanos católicos pero condenaba la realización deliberada de acciones ‎militares contra los civiles. En el siglo XIII, la iglesia católica condenó todos los asedios cuando ‎estos afectaban también a la población. La Santa Sede sigue observando esta ética hasta nuestros ‎días. Por ejemplo, el papa Juan Pablo II se opuso a Estados Unidos cuando ese país adoptó ‎sanciones económicas contra Irak, en tiempos de Saddam Hussein. Pero hoy en día, el papa ‎Francisco se mantiene silencioso sobre esa cuestión.

Por qué muchos en Wall Street quieren que EEUU levante sanciones contra Venezuela (+BBC)

Por qué muchos en Wall Street quieren que EEUU levante sanciones contra Venezuela (+BBC)
Diciembre 5, 2018


El presidente estadounidense, Donald Trump, ha ordenado varias rondas de medidas con las que busca incrementar la presión sobre Nicolás Maduro y provocar un cambio político en el país sudamericano.

Es una herramienta de presión diplomática unilateral que Washington suele utilizar. Lo hizo contra la Cuba castrista o la Corea del Norte de Kim Jong-un, a cuyos gobernantes, como hace ahora con Maduro, acusaba de violaciones de los derechos humanos y de no respetar las reglas de la democracia.

Para Maduro son la prueba de “una guerra económica” contra Venezuela impulsada contra el pueblo venezolano por el “imperialismo estadounidense”.

Las sanciones restringen actividades económicas estratégicas y castigan a Maduro y otros dirigentes chavistas.

Sus críticos aseguran que solo generan sufrimiento a la población afectada.

La gran banca y los fondos de inversión estadounidenses están también entre los perjudicados esta vez.

Sumida en un grave deterioro económico reconocido por distintas organizaciones internacionales, Venezuela empezó en noviembre de 2017 a dejar de pagar algunos de sus bonos, lo que ha llevado a algunas agencias calificadores como Standard & Poor’s a hablar de default (incumplimiento de pagos) selectivo.

Gran parte de esos títulos de deuda están en manos de fondos de inversión que operan en Wall Street, la gran plaza del capitalismo global.

Las sanciones dificultan que algún día reciban al menos una parte de lo que invirtieron.

¿Por qué las sanciones perjudican a los acreedores?

Los expertos consultados coinciden en que la deuda venezolana es insostenible.

Luis Vicente León, economista y director de la firma de encuestas Datánalisis, asegura que “es imposible que Venezuela pague su deuda tal y como está planteada hoy día”.

Francisco Rodríguez, experto de la consultora Torino Capital, explica en conversación con BBC Mundo, que “cuando un país cae en default se suele buscar un acuerdo con los acreedores sobre pagos más razonables y evitar un default permanente”.

Se trata, en definitiva, de alargar los plazos de pago o, en los casos extremos, incluso pactar una reducción de las cantidades adeudadas, lo que se conoce como una quita.

Es lo que sucedió en el caso de Argentina, tras su default de 2002, o más recientemente de Grecia, otros países que en los últimos años se vieron desbordados por su deuda.

Maduro anunció en noviembre de 2017 una reestructuración de la venezolana y recientemente afirmó que “el proceso va muy bien”, pero ni entonces ni ahora dio detalles.

El Ministerio de Comunicación no respondió a una petición de información de BBC Mundo.

En el caso de Venezuela y sus acreedores estadounidenses toda reestructuración es hoy por hoy imposible. Ellos no cobran y Venezuela sigue sin poder financiarse en los mercados globales de deuda, como hacen la mayoría de estados del mundo.

¿La razón? Las sanciones.

En concreto, las contenidas en la Orden Ejecutiva 13835 firmada por Trump el 21 de mayo, que prohíbe a individuos y entidades con presencia en Estados Unidos adquirir nuevos títulos de deuda venezolana.

La orden no impide la compra-venta en los mercados secundarios de los títulos ya emitidos, pero toda refinanciación requeriría la emisión de nuevos títulos que sustituyeran a los ya vencidos, y los inversores estadounidenses no podrían aceptarlos sin contravenir las disposiciones de la OFAC, (Oficina de Control de Activos Extranjeros, por sus siglas en inglés), el organismo del Departamento del Tesoro estadounidense encargado de velar por el cumplimiento de las sanciones.

“Esto complica dramáticamente el problema”, diagnostica León.

Las sanciones, que señalan directamente al vicepresidente económico Tareck El Aissami y a otros altos dirigentes chavistas, impiden además alcanzar acuerdos con ellos, que son quienes manejan las arcas públicas venezolanas.

“Se ha llegado a una situación en la que la deuda venezolana ni se paga ni se reestructura, por lo que los tenedores de bonos se ven al final con un instrumento sin apenas valor”, apunta Rodríguez.

Todo ello explica que los bonos que sí pueden intercambiarse hayan perdido hasta un 80% de su valor inicial.

Mucha gente en Wall Street está perdiendo mucho dinero.

¿De cuánto estamos hablando?

Como las autoridades venezolanas llevan tiempo sin hacer públicas sus estadísticas macroeconómicas, es imposible precisar el monto total de la deuda.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) calculó en 2015 que la deuda externa bruta ascendía a US$139.000 millones.

León eleva esa cifra hasta los US$175.000 millones solo en deuda soberana, la emitida directamente por el Estado. Esta cifra no incluye la de la petrolera estatal PDVSA ni los préstamos bilaterales de socios como China o Rusia.

Los pagos incumplidos se pueden calcular con más exactitud, ya que casi siempre se registran en Estados Unidos, donde se producen la inmensa mayoría de las transacciones.

Desde que a finales del año pasado se produjera el primer incumplimiento, Venezuela ha dejado de pagar entre US$8.000 y US$9.000 millones.

Una cantidad que, según prevén incluso economistas cercanos al chavismo como Óscar Forero, aumentará en 2019, a medida que se acumulen más vencimientos.

Forero pronostica que “no quedará más remedio que vender activos en el exterior”.

El más estratégico de esos activos es Citgo, una filial de PDVSA en Estados Unidos, y está amenazada por las demandas de una compañía minera canadiense llamada Crystallex.

La minera reclama que, si Venezuela no le paga lo que le debe, se le autorice tomar el control de Citgo y ya ha obtenido varios pronunciamientos favorables de tribunales estadounidenses.

Venezuela sí ha cubierto hasta ahora los pagos que podían comprometer su control sobre Citgo y recientemente llegó a un acuerdo provisional con Crystallex ante una corte de Canadá.

Deberá a partir de ahora cumplir con el estricto calendario de pagos que se le ha impuesto si no quiere que esta larga batalla legal se reabra.

Si la reestructuración es imposible, ¿entonces qué?

Los acreedores pueden recurrir a un mecanismo legal conocido como aceleración de la deuda, muy severo con el deudor, en este caso Venezuela.

La aceleración implica que, tras darse un impago en una emisión de bonos, toda la deuda de esa emisión es exigible de inmediato.

Rodríguez lo resume: “Sobre una emisión de US$1.000 millones, si Venezuela dejara de pagar 100 de intereses, se le podría exigir de inmediato la suma de US$1.100 millones”.

También puede derivar en el embargo de los activos en el exterior, como las plataformas y barcos petroleros de PDVSA.

Pero en la práctica este es un proceso muy costoso que tampoco garantiza que los inversores perciban todo el capital e intereses que les correspondería.

“Quizá vayan a cobrar un 5% de lo invertido y puede que no alcance ni para pagar a los abogados”, explica León.

La entrega de los barcos tampoco resulta apetecible para los bonistas. “Si les entregan los barcos, Venezuela ya no podrá exportar su petróleo, y si no lo hace, ¿de dónde va a sacar el dinero para pagarles?”, se pregunta León.

Los numerosos acreedores afectados, entre ellos algunas grandes firmas del mundo financiero estadounidense como Blackrock o la neoyorquina Contrarian Capital Management, se han agrupado en diversas plataformas para defender conjuntamente sus intereses.

En muchos casos se requiere que al menos un 25% de los tenedores de un bono estén de acuerdo para poder activar las acciones legales y el asunto lleva meses en discusión.

Pero por ahora no se están activando las aceleraciones.

Rodríguez cree que en 2017, cuando se produjeron protestas masivas exigiendo la salida de Maduro del poder, “se extendió en los mercados la percepción de que podría producirse un cambio de gobierno o un golpe de Estado”, lo que llevó a muchos a esperar a la evolución de los acontecimientos.

Maduro resistió y esas expectativas se evaporaron, por lo que Rodríguez cree que “en las próximas semanas se verán ya acciones legales significativas”.

Lee Buchheit, experto del bufete estadounidense Cleary Gottlieb, contempla que los acreedores, visto que la situación en Venezuela no cambia, “intenten movimientos de lobby ante el gobierno de Trump para que elimine las sanciones”, pero cree que en el escenario actual es poco probable que puedan hacer valer sus argumentos.

Rodríguez no descarta que estos movimientos se estén dando ya en los círculos del poder en Washington, pero advierte de que “tendrían un coste en reputación muy alto y nadie querría aparecer como el que está pidiendo que le levanten las sanciones a Maduro”.

Ya en 2017, el coloso financiero Goldman Sachs sufrió críticas por adquirir alrededor de US$3.000 millones en unos títulos de PDVSA peyorativamente bautizados en los mercados como “los bonos del hambre”, en alusión a la situación humanitaria que atraviesa Venezuela.

El último resquicio para los acreedores podrán ser las llamadas “licencias”.

Se trata de unos permisos excepcionales que la OFAC (el organismo del Departamento del Tesoro) puede dar a personas o entidades para que renegocien su deuda aunque esto vaya en contra del esquema general de sanciones.

Rodríguez cree que “a medida que pase el tiempo y Venezuela siga acumulando incumplimientos, los argumentos de quienes las pidan serán más fuertes”.

(bbc.com)

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Video sobre inteligencias múltiples


¿Qué han hecho con el amor? por Guyén Soto

¿Qué han hecho con el amor?
- www.aporrea.org

“Una palabra nos libra de todo el peso y dolor de la vida. Esa palabra es amor.” Sófocles.


Alguien escondió el amor, al menos la mayoría de este, ahora solo existe el amor de pareja, una vez al año el de madre, principalmente para comprarle algo que tape lo poco que le expresamos nuestro amor, igual pasa con el padre pero en menor medida, por ser una sociedad machista donde no debemos demostrar afectos a otros hombres después de los 7 años. A los hijos también, unas tres veces al año para desvivirnos comprándole un regalo que tape la tensión generada por la poca atención que les damos pero que si le dan en T.V. e Internet.

Eso es todo, según nuestros sembradores de cultura que hoy son casi exclusivamente los medios masivos, no existe al amor por la tierra, nuestra tierra, por la naturaleza, por los arboles, por los animales inocentes, por los animales culpables (nosotros), porque la humanidad es la que más necesita amor, siquiera por un acto puro de superveniencia deberíamos querernos un poco mas y tratar de preservar la espacie cuidando a su vez la naturaleza que nos sostiene. El amor por el arte, sea cual sea su preferido, así sean los dibujos en la pared de los bebés cuando aprenden (de sorpresa) a tomar un colorcito, hasta las grandes obras del impresionismo.

Ahora me hago esta pregunta, ¿qué y quienes tienen intereses en que suscribamos al amor solo al círculo familiar directo? y nos olvidemos absolutamente del resto, y para esto hay una infraestructura y una superestructura que nos bombardea peor que la Otan a Libia, libros de autoayuda que resaltan el YO sobre todas las cosas, novelas donde toda la vida de 50 personas giran en torno a dos protagonistas, películas que resaltan a un héroe que hace de todo y bien, generalmente saltando toda norma moral y legal, universidades que ya sin tapujos te dicen que para surgir deben necesariamente dejarse de altruismos y abandonar el compañerismo con el que sobrevivieron sus años universitarios por un individualismo que va a ser su única forma de escalar como un empleado desechable en una ”buena empresa” y todo cercado de comerciales y propagandas que te dicen que si no compras tal o cual cosa serás absolutamente feliz.

Los culpables y sus intereses están claros, a estas alturas todos sabemos quiénes son, considero más importante en este momento tratar de explicar un poco las implicaciones de esta pérdida del sentido universal del amor, ya lo dijo muy claro el Che en su ensayo El Socialismo y el Hombre en Cuba: "Déjenme decirles, a riesgo de parecer ridículo, que el revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor... Todos los días hay que luchar porque ese amor a la humanidad viviente se transforme en hechos concretos, en actos que sirvan de ejemplo" no hay mas, es así de simple, amor por la humanidad, no hay mayor expresión de amor que tratar de ayudar al desposeído, al explotado, al excluido, ese tipo de frase tan hermosa como subversiva han tratado de esconderla, sepultarla, por sus implicaciones para un sistema que promueve principalmente el desamor por la humanidad, y a su mayor expresión; la exaltación del individualismo que es el valor (negativo) más contrario posible a los interés de la humanidad.

Para tomar una frase de una canción de Silvio, todos los problemas se solucionan sembrando amor, entonces que mejor forma de promoverlo que impulsando el amor por los niños? Pero eso no se ve por ningún lado, cuando se tiene un hijo se tienen todos los hijos del mundo, se dice por ahí, bien bajito, pero cuando leemos los informes de las FAO nos dicen que al año mueren 6 millones de niños por hambre, producidos por un sistema del que casi no se habla, lo más triste y doloroso es que hace falta aproximadamente la mitad de lo que se han gastado bombardeando Libia para acabar con el hambre en el llamado cuerno africano donde en estos tres últimos meses, han muerto 30 mil niños y niñas por hambre y 800 mil más están condenados a morir en pocos días y peor aun saber que la comida que se produce en el mundo alcanza para todos los habitantes que dicen que van por 650000000, pero unos las desperdician y otros comen tierra y perrarina, lo que me acuerda a Haití, sin ir muy lejos, aquí mismo, más cerca que desde Maracaibo a Tucupita, país que mucho ayudo a nuestro Bolívar, el hombre que más ha amado a su tierra. Es decir, que acabar con este horror está al alcance de la mano, principalmente de los países más ricos y poderosos. Cuando vemos estas cifras tan chocantes y absurdas en el sentido más vital de lo humano, entendemos porque nos esconden y minimizan el amor a tan poco.

Y ni hablar del amor a nuestra tierra, a nuestra cultura, nos dicen que eso es anticuado y demodé, nos dicen que debemos globalizarnos, osea, parecernos a ellos, y para eso debemos renunciar a los que somos, y operarnos para reducir narices, aumentar el frente y la retaguardia, alisarnos y pintarnos el cabello los mas clarito posible así se ralle en lo ridículo, ¿a quién nos queremos parecer?, al querer parecerte a alguien tan diferente pierdes una clase de amor que no he dicho hasta ahora pero que es de los más importantes; el amor propio, el amor por lo que eres y representas, y entonces no nos queremos porque no nos parecemos a otros? Ven que cosas?, si seguimos ese camino se perderán todas la culturas de todos los países del mundo y nos pareceremos todos, que terrible eso, que aburrido, sería el fin de parte de lo que nos hace humanos, la diversidad. Claro está mas allá del hecho psicológico, está el del mercado y sus intereses, a nadie le conviene más esto que a los que producen moda masiva, así tendrían una sola línea de producción para vender lo mismo en todo el mundo, reducen muchísimos sus costos de diseño, de puesta a punto de maquinaria, y otros muchos. Nuestra cultura es lo que somos, lo que hacemos, lo que nos identifica y nos distingue, somos arepa, joropo, gaita, galerón, Calipso, chistes espontáneos, sancochos los domingos, dominó, truco, bolas criollas, perinolas, gurrufíos, trompo en la uña, paseos y reuniones de toda la familia y amigos con cualquier excusa, somos solidaridad, somos colaboración, somos metiches y salíos, así sin “d”. Que de esto hemos perdido?, sería mejor decir; que nos queda? Lo hemos ido cambiando por: perros calientes, música de cualquier tipo menos la de aquí, entiéndase pop gringo (y malo), reggaetón, vallenato, chistes de internet, pizzas los domingos, póker, y muchos videojuegos para aislarnos más, visitas a los centros comerciales para sentirnos terribles por las cosas que no tenemos, chateos entre personas que están en el mismo espacio, hemos adoptado el egoísmo, el aislamiento, la apatía. Ahora imagínense las próximas generaciones ¿Qué quedará de la venezolanidad? Habremos perdido lo que ha costado primero miles de años y luego 500 años de muchas luchas, que tristeza me da solo pensarlo.

Pero vamos a algo más obvio, hablemos del amor a nuestro planeta, a la naturaleza de la que formamos parte (por desgracia dijera ella), que es nuestra madre porque de ahí salimos todos, cristianos, musulmanes, judíos, protestantes, budistas, la minoría y odiosos ateos, y hasta los mormones y los que adoran el dinero. Y todos regresaremos a ella, tarde o temprano, aunque a muchos no nos gusten si quiera hablar de eso, para allá vamos derechito, y más rápido de lo que creemos si seguimos así. Ese concepto de nuestros hermanos del altiplano de Pachamama de tierra madre, debemos cultivarlo y exaltarnos a más no poder, antes que lleguemos a un punto de no retorno, ya Fidel lo dijo a un grupo de intelectuales de muchos países, el problema ambiental es el más grave que enfrenta la humanidad en este momento y mira que decir eso en este momento es mucho decir, ganarle a las guerras que se ha desatado por los recursos (energéticos, hídricos, alimenticios), el hambre que se acentúa, la crisis del sistema financiero que ayuda a su vez todas las anteriores. Pero si lo vemos bien todo está conectado con el ambiente, me explico: el consumo de combustibles fósiles contamina de forma terrible el aire sin hablar de los derrames que contaminan todo lo demás, este combustible también alimenta la producción de bienes y servicios que contaminan generalmente la tierra y el agua y agotan los recursos que le sirven como materia prima, contaminación esta que ha vuelto la mayoría de los ríos que aportaban el agua dulce que alimentaba las tierras y seres vivos, incluyéndonos, que ahora están desertizados y ya no dan más y entonces esas empresas se van a buscar sitos con mejores oportunidades (de destrucción) que han ido disminuyendo por lo que los grandes capitales no les resulta tan buen negocio producir y lidiar con leyes del trabajo y de ambiente fastidiosas y empiezan mayormente a dedicarse a la especulación de capitales sin producir absolutamente nada que por supuesto es una burbuja financiera que tiene que explotar como toda burbuja, generando crisis tras crisis, donde los poderosos serán cada vez más ricos y menos en cantidad. Ven, todo está conectado.

Aquí creo necesario rescatar las palabras del indio norteamericano, Seatle, jefe de la tribu Suwamish en respuesta a una propuesta del presidente de los Estados Unidos, Franklin Pierce, envíada en 1854 para comprarle los territorios del noroeste de los Estados Unidos que hoy forman el Estado de Wáshington. A cambio, promete crear una "reservación" para el pueblo indígena. El jefe Seattle responde en 1855 lo siguiente, Extracto:

“¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales se fuesen, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu, pues lo que ocurra con los animales en breve ocurrirá a los hombres. Hay una unión en todo.

Ustedes deben enseñar a sus niños que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, digan a sus hijos que ella fue enriquecida con las vidas de nuestro pueblo. Enseñen a sus niños lo que enseñamos a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, están escupiendo en sí mismos.

Esto es lo que sabemos: la tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra. Esto es lo que sabemos: todas las cosas están relacionadas como la sangre que une una familia. Hay una unión en todo.

Lo que ocurra con la tierra recaerá sobre los hijos de la tierra. El hombre no tejió el tejido de la vida; él es simplemente uno de sus hilos. Todo lo que hiciere al tejido, lo hará a sí mismo.”

Confieso que a lo mejor este cuento nos es así, pero es lo de menos, quien lo dijo fue alguien muy sabio que recoge en pocas palabras y con la profundidad que solo tiene la sencillez, la esencia pura de todo el pensamiento ambientalista y principio obligado de todo hombre de este siglo.

Rescatemos pues el amor como el primer y único valor para salir desde atolladero donde se encuentra nuestro pequeño planeta y nuestras pequeñas vidas, todo tiene una raíz y una solución, practiquemos lo que nos aconsejaba el revolucionario que era Jesús el de Nazaret que nació en Belén; el amor, en su más extensa connotación y amplitud, trascendamos nuestra existencia egoísta y de corta visión, veamos donde caminaran nuestros hijos y nietos, es por estos lados donde mejor se vislumbra una salida a esta crisis, pero no es solo el sacrificio de un hombre, es el compromiso de todos, seamos otra vez mas venezolanos y solidaricémonos con la causa del mundo, que es la causa de la patria grande, que es la causa venezolana, que si lo ves bien es la causa de tu comunidad, de tu familia, tuya.

sotogs@gmail.com