La terrible destrucción que se planea para la «Cuenca del Caribe»
por
Thierry Meyssan
En momentos en que el presidente Trump ha anunciado la retirada de las tropas estadounidenses desplegadas en el «Medio Oriente ampliado»,
el Pentágono sigue adelante con la aplicación del plan
Rumsfeld-Cebrowski. Ahora se trata de destruir los Estados en los
países de la «Cuenca del Caribe». Pero el objetivo ya no es
el mismo que en los años 1970, cuando Washington se esforzaba por
derrocar los gobiernos que se acercaban a la Unión Soviética. Ahora
se trata de destruir los Estados en los países de esa región,
sin importar que sean amigos o adversarios políticos de Estados Unidos.
Thierry Meyssan observa los preparativos que apuntan a iniciar esta
nueva serie de guerras.
Red Voltaire
| Damasco (Siria)
| 8 de enero de 2019

En una serie de artículos anteriores presentamos en este mismo sitio
web el plan del SouthCom (que los latinoamericanos designan como el
“Comando Sur” estadounidense) destinado a provocar una guerra entre
naciones latinoamericanas para destruir los Estados en todos los países
de la llamada «
Cuenca del Caribe» [
1].
La preparación de una guerra de esa envergadura, sucesora de la serie de conflictos provocados en el «
Medio Oriente ampliado» (o «
Gran Medio Oriente»), es un proceso que exige alrededor de 10 años [
2].
Después de la fase de desestabilización económica [
3]
y del subsiguiente periodo de preparación militar, la operación
propiamente dicha debería comenzar en los próximos años con una
agresión militar contra Venezuela. En esa agresión participarían Brasil
(con apoyo de Israel), Colombia (aliada de Estados Unidos) y Guyana
(o sea, el Reino Unido).
Vendrían después agresiones militares contra Cuba y Nicaragua, los dos países que completan la «
troika de la tiranía», según el consejero estadounidense de seguridad nacional John Bolton.
Pero el plan inicial pudiera verse modificado, principalmente por las nuevas ambiciones imperiales del Reino Unido [
4], que podría ejercer cierta influencia sobre el Pentágono.
Veamos el panorama actual:
La evolución de Venezuela
El presidente bolivariano Hugo Chávez había desarrollado relaciones con el «
Gran Medio Oriente»
sobre una base ideológica. Chávez se acercó principalmente al entonces
presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, y al presidente sirio Bachar
al-Assad. Juntos, estos tres presidentes habían concebido la
posibilidad de fundar una nueva organización intergubernamental –el «
Movimiento de Aliados Libres»–,
siguiendo un modelo similar al del Movimiento de Países No Alineados,
actualmente paralizado este último por el alineamiento de ciertos
miembros tras las políticas de Estados Unidos [
5].
El actual presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, mantiene el
discurso de Hugo Chávez pero ha optado por una política exterior
diferente.
Maduro sigue adelante con la política de acercamiento a Rusia,
recibiendo en Venezuela la visita de bombarderos estratégicos rusos y
firmando con Moscú un contrato para la importación de 600 000
toneladas de trigo, que permitirá enfrentar la escasez en Venezuela.
Más importante aún, Rusia invertirá en Venezuela 6 000 millones de
dólares, de los cuales 5 000 millones irán al sector petrolero.
Ingenieros rusos reemplazarán en ese sector a los especialistas
venezolanos que abandonaron su país atraídos por los cantos de sirena
de las compañías extranjeras.
Nicolás Maduro ha reorganizado las alianzas de su país sobre bases
nuevas, estableciendo estrechos vínculos con Turquía, un país miembro
de la OTAN y cuyas tropas ocupan actualmente amplios territorios en el
norte de Siria. En el marco de esas relaciones, Maduro ha viajado
4 veces a Estambul y el presidente turco Recep Tayyip Erdogan visitó
Caracas recientemente.
Suiza fue un país aliado de Hugo Chávez, llegando incluso a
impartirle consejos para la redacción de la actual Constitución de la
República Bolivariana. Actualmente, por temor a no poder seguir
tratando en Suiza el oro venezolano, Nicolás Maduro lo envía a Turquía
para convertir el mineral bruto en lingotes. En el pasado, ese oro
quedaba depositado en bancos suizos como garantía del cumplimiento de
los contratos de exportación de petróleo. Ahora, los fondos
provenientes de las ventas de petróleo se transfieren a Turquía
mientras que el oro ya convertido en lingotes regresa a Venezuela.
Esta orientación puede interpretarse como basada ya no en una ideología
sino en intereses, quedando por definir qué tipo de intereses.
Al mismo tiempo, Venezuela está siendo blanco de una campaña de
desestabilización que comenzó con manifestaciones antigubernamentales
extremadamente violentas (las llamadas «
guarimbas»), antes de pasar al intento de golpe de Estado de febrero de 2015 (la «
Operación Jericó»)
y a ataques contra la moneda venezolana y la orquestación de una ola
migratoria. En ese contexto, Turquía proporcionó a Venezuela la
posibilidad de sortear las sanciones estadounidenses. Los intercambios
entre ambos países se multiplicaron por 15 durante el pasado año 2018.
Sea cual sea la evolución del «
régimen» de Venezuela, nada justifica lo que hoy se prepara en contra de la población de ese país.
Coordinación de los medios logísticos
Desde el 31 de julio y hasta el 12 de agosto de 2017, el “Comando
Sur” (SouthCom) organizó un gran ejercicio militar con la participación
de más de 3 000 efectivos provenientes de 25 países aliados –entre
ellos Francia y Reino Unido. El objetivo era la preparación de un
desembarco relámpago de tropas en Venezuela [
6].
Colombia
Colombia es un Estado, pero no llega a ser una nación. La población
colombiana vive dividida en clases sociales geográficamente separadas.
Casi ningún colombiano se aventura en un barrio perteneciente a una
clase social que no sea la suya. Esta estricta separación geográfica
en función de las clases o categorías sociales ha hecho posible la
multiplicación de fuerzas paramilitares y, por consiguiente, los
conflictos armados internos que han dejado en Colombia más de 220 000
muertos en unos 30 años.
Desde su llegada al poder, en agosto de 2018, el presidente
colombiano Iván Duque ha hecho tambalearse la frágil paz que
su predecesor, Juan Manuel Santos, ya había concluido con las FARC
(Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y que estaba por
concretarse con el ELN (Ejército de Liberación Nacional). Duque no ha
excluido la opción de una intervención militar contra Venezuela. Según
revelaciones del presidente Nicolás Maduro, Estados Unidos entrena
actualmente 734 mercenarios en un campamento de la región colombiana de
Tona, para utilizarlos en una operación de “bandera falsa” [
7]
destinada a desatar la guerra contra Venezuela. Debido a la
particularidad sociológica de Colombia, no es posible decir con certeza
si ese campo de entrenamiento está o no bajo control del gobierno de
Bogotá.

- Rex
Tillerson, era director de ExxonMobil en el momento del descubrimiento
de yacimientos de petróleo en Guyana. Poco después, se convirtió en el
primer secretario de Estado de la administración Trump.
Guyana
En el siglo 19, las potencias coloniales se pusieron de acuerdo sobre
el trazado de la frontera entre la Guayana británica (la actual
República Cooperativa de Guyana) y la Guayana holandesa (hoy República
de Surinam). Pero ningún texto fijó la frontera entre la zona británica
y la zona española (la actual Venezuela). Hoy en día, Guyana
administra
de facto 160 000 kilómetros cuadrados de jungla aún
sujetos a litigio con Venezuela. En virtud del acuerdo de Ginebra del 17
de febrero de 1966, ambos países recurrieron al entonces secretario
general de la ONU –el birmano U Thant. Pero la solución sigue
pendiente. Guyana propone poner el problema en manos de la Corte de
Arbitraje de la ONU mientras que Venezuela prefiere la negociación
directa entre los dos países.
Este diferendo territorial no parecía urgente ya que la zona
en disputa es una jungla despoblada que aparentemente carecía de valor,
pero se trata de un inmenso espacio que representa dos terceras partes
de Guyana. El acuerdo de Ginebra ha sido violado 15 veces por Guyana,
por ejemplo autorizando la explotación de una mina de oro en ese
territorio. Pero lo más importante apareció en 2015 cuando ExxonMobil
descubrió petróleo en el Atlántico, precisamente en las aguas
territoriales de la zona en disputa.
La población de Guyana se compone en un 40% de descendientes de indios [
8],
un 30% de descendientes de africanos, un 20% de mestizos y un 10% de
poblaciones autóctonas amerindias. Los indios están muy presentes en los
organismos públicos de Guyana y los descendientes de africanos son
mayoría en el ejército.
El 21 de diciembre de 2018, una moción de censura fue presentada en
el parlamento guyanés contra el gobierno del presidente David Granger,
un general probritánico y antivenezolano, que llegó al poder en 2015.
Para sorpresa de todos, un diputado –Charrandas Persaud– votó contra su
propio partido provocando así la caída del gobierno, cuya mayoría
se limitaba a un solo voto. Guyana vive desde entonces una situación de
grave inestabilidad. Se ignora si el presidente Granger, actualmente
bajo quimioterapia, será capaz de continuar ejerciendo sus funciones
mientras que el diputado Charrandas Persaud tuvo que abandonar la sede
del parlamento utilizando una salida de escape y huyó a Canadá.
El 22 de diciembre de 2018, en medio de la crisis gubernamental
guyanesa, dos barcos contratados por la transnacional estadounidense
ExxonMobil –el
Ramform Thethys, con bandera de Bahamas, y el
Delta Monarch, de Trinidad y Tobago– iniciaron trabajos de prospección en la zona en disputa con Venezuela [
9].
Considerando que se trataba de una violación del acuerdo de Ginebra,
la marina de Venezuela expulsó los dos barcos de la zona en disputa. El
ministerio de Exteriores de Guyana denunció el hecho como un acto
hostil.
El 30 de diciembre, el ministro de Defensa del Reino Unido, Gavin Williamson, declaró al
Sunday Times
que la Corona pone fin a la doctrina de descolonización que Whitehall
venía siguiendo desde el fiasco franco-británico de Suez, en 1956 [
10].
Por consiguiente, Londres, que hoy cuenta con bases militares
en Gibraltar, Chipre, en la isla de Diego Garcia y en las islas
Malvinas, se prepara ahora para abrir una nueva base militar en
el Caribe, quizás en la isla de Monserrat pero más probablemente
en Guyana. Esa nueva base militar británica debería ser operacional
en 2022 [
11].
El otro vecino de Guyana es Surinam (la Guayana holandesa).
El presidente de Surinam, Desi Bouterse, está acusado en Europa de
tráfico de drogas en un caso anterior a su elección. Pero su hijo, Dino
Bouterse, fue arrestado en Panamá, en 2013, a pesar de que había
entrado a ese país con un pasaporte diplomático. De Panamá, Dino
Bouterse fue extraditado a Estados Unidos, donde fue condenado a
16 años de cárcel por tráfico de drogas, pero en realidad fue porque
estaba instalando el Hezbollah libanés en Surinam.

- La ceremonia de bautismo de Jair Bolsonaro en las aguas del río Jordán, Israel.
Brasil
En mayo de 2016, Henrique Meirelles, ministro de Finanzas del
gobierno de transición del líbano-brasileño Michel Temer, designó como
director del Banco Central de Brasil al israelo-brasileño Ilan
Goldfajn. Meirelles, quien presidía además el Comité Preparatorio de
los Juegos Olímpicos, recurrió también al ejército israelí (Tsahal)
para coordinar el trabajo del ejército y de la policía brasileños
en cuanto a garantizar la seguridad de la cita olímpica. Al controlar
simultáneamente el Banco Central, el ejército y la policía, Israel
no encontró la menor dificultad para incentivar las protestas contra la
corrupción entre los dirigentes del Partido de los Trabajadores.
Creyendo que la entonces presidente de Brasil, Dilma Rousseff, había
manipulado las cuentas públicas en el marco del escándalo de Petrobras
–la empresa mayoritariamente estatal que comercializa el petróleo
brasileño– el parlamento destituyó a la mandataria en agosto de 2016,
a pesar de que no había hechos comprobados que permitiesen
incriminarla.

- Eduardo y Carlos, hijos del nuevo presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.
En medio de la campaña electoral de 2018, el candidato a la
presidencia de Brasil, Jair Bolsonaro, se fue a Israel, a bautizarse en
las aguas del río Jordán, garantizando así el voto masivo a su favor
de los electores vinculados a las iglesias evangélicas.
Jair Bolsonaro ganó la elección teniendo como candidato a la
vicepresidencia al general Hamilton Mourao. Durante la etapa de
transición, el general Hamilton Mourao declaró públicamente que Brasil
tenía que prepararse para enviar un contingente militar a Venezuela como
«
fuerza de paz»… después del derrocamiento del presidente
Nicolas Maduro. Esas palabras constituyen una amenaza casi descarada, a
la que Bolsonaro trató de restar importancia.
El 3 de enero de 2019, en entrevista concedida al canal de televisión
SBT, el ya presidente Bolsonaro mencionó negociaciones con el
Pentágono con vistas a la apertura de una base militar estadounidense
en Brasil. Esta declaración ha encontrado fuerte oposición en el seno de
las fuerzas armadas brasileñas, donde se estima que Brasil es
totalmente capaz de defenderse solo.

- El primer ministro israelí Benyamin Netanyahu durante la investidura del presidente Bolsonaro.
En ocasión de su investidura, el 2 de enero de 2019, el flamante
presidente Bolsonaro se reunió con el primer ministro de Israel,
Benyamin Netanyahu. Era la primera vez que una personalidad israelí de
tan alto nivel viajaba a Brasil. El presidente Bolsonaro aprovechó la
oportunidad para anunciar que la embajada brasileña en Tel Aviv va a
ser trasladada a Jerusalén.
El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, quien también
asistió a la investidura de Bolsonaro, se reunió en Brasil con el
ministro de Exteriores de Perú, Néstor Popolizio, y anunció junto al
nuevo presidente brasileño su intención de luchar a su lado contra los «
regímenes autoritarios»
de Venezuela y Cuba. En su viaje de regreso a Estados Unidos, Pompeo
hizo escala en Bogotá para reunirse con el presidente colombiano, Iván
Duque. Ambos se concertaron para trabajar juntos con vista a aislar a
Venezuela en el plano diplomático.
El 4 de enero de 2019, los 14 países miembros del llamado «
Grupo de Lima» (entre los que se encuentran Brasil, Colombia y Guyana) se reunieron para emitir un comunicado donde declaran «
ilegítimo» el nuevo mandato del presidente Nicolás Maduro, que comienza el 10 de enero [
12]. México se negó a firmar ese comunicado.
Por otro lado, 6 países del grupo acudirán al Tribunal Penal Internacional para acusar al presidente Maduro de «
crímenes contra la humanidad».
Es evidente que está en marcha el proceso que debe llevar a la
guerra. Están en juego fuerzas enormes y pocas cosas pueden aún llegar a
detenerlas.
Es en este contexto que Rusia está estudiando la posibilidad de abrir
una base aeronaval permanente en Venezuela. La Orchila –la isla donde
estuvo retenido el presidente Hugo Chávez durante la intentona golpista
de abril de 2002– ofrece las condiciones necesarias para el
estacionamiento de bombarderos estratégicos. Esto sería para
Estados Unidos una amenaza mucho mayor que los misiles soviéticos
desplegados en Cuba, en octubre de 1962.
[
1] «
Plan to overthrow the Venezuelan Dictatorship – “Masterstroke”», por el almirante Kurt W. Tidd,
Voltaire Network, 23 de febrero de 2018; «
El “Golpe Maestro” de Estados Unidos contra Venezuela (Documento del Comando Sur)», por Stella Calloni,
Red Voltaire, 9 de mayo de 2018; y «
Estados Unidos prepara una guerra entre latinoamericanos», por Thierry Meyssan,
Red Voltaire, 18 de diciembre de 2018.
[
2]
The Pentagon’s New Map, Thomas P. M. Barnett, Putnam Publishing Group, 2004; «
El proyecto militar de Estados Unidos para el mundo», por Thierry Meyssan,
Haïti Liberté (Haití),
Red Voltaire, 22 de agosto de 2017.
[
3] “
Declaration of a National Emergency with Respect to Venezuela”, “
Executive Order – Blocking Property and Suspending Entry of Certain Persons Contributing to the Situation in Venezuela”, por Barack Obama,
Voltaire Network, 9 de marzo de 2015.
[
4] «
Reino Unido asume su nueva política colonial post-Brexit»,
Red Voltaire, 3 de enero de 2019.
[
5] «
Chávez y Assad llaman a la creación de un Movimiento de Aliados Libres»,
Red Voltaire, 15 de julio de 2010.
[
6] «
Grandes ejercicios militares alrededor de Venezuela», por Manlio Dinucci,
Il Manifesto (Italia) ,
Red Voltaire , 25 de agosto de 2017.
[
7] Una “operación de bandera falsa”
false flag
es una provocación perpetrada de manera que pueda atribuirse a la
parte adversa, proporcionando así el pretexto que justificará una
acción de “respuesta”. Nota de la
Red Voltaire.
[
8]
No se trata de amerindios –pobladores autóctonos de la región– sino de
descendientes de familias provenientes de la India. Nota de la
Red Voltaire.
[
9]
El 9 de enero de 2019, o sea al día siguiente de la publicación de este
artículo, el presidente Nicolás Maduro presentó en conferencia de
prensa las pruebas (grabaciones de video y de audio) que demuestran
sin lugar a dudas que los barcos de prospección que participaron en el
incidente marítimo se hallaban en aguas territoriales de la República
Bolivariana de Venezuela. Nota de la
Red Voltaire. Ver «
Venezuela publica pruebas de la violación de sus aguas territoriales»,
Red Voltaire, 10 de enero de 2019.
[
10] «
Reino Unido asume su nueva política colonial post-Brexit»,
Red Voltaire, 3 de enero de 2019.
[
11] “We are opening new overseas bases to boost Britain”, Christopher Hope,
Sunday Telegraph, 30 de diciembre de 2018.
[
12] «
Declaración del Grupo de Lima»,
Red Voltaire , 4 de enero de 2019.